El inicio de 2026 trajo un ajuste en los precios al consumidor que impactó productos de uso diario, con aumentos y bajas que influyen directamente en el gasto de las familias.
La inflación general en México se ubicó en 3.77 por ciento anual durante la primera quincena de enero, informó el Instituto Nacional de Estadística y Geografía. El incremento ocurrió a nivel nacional y reflejó un mayor ritmo en el encarecimiento de bienes y servicios al arranque del año.
El Índice Nacional de Precios al Consumidor registró un avance quincenal de 0.31 por ciento, impulsado principalmente por aumentos en alimentos, bebidas y servicios. Entre los productos que más subieron destacaron el limón, los cigarrillos, los refrescos envasados, el jitomate, así como el consumo en fondas, taquerías y restaurantes, además de la electricidad y algunos artículos de cuidado personal.
En contraste, varios precios bajaron y ayudaron a contener el aumento general. Sobresalieron las reducciones en el transporte aéreo, los servicios turísticos en paquete, el gas LP, el huevo, la cebolla, la lechuga, el chile serrano y algunos detergentes, lo que dio un respiro parcial al bolsillo.
Este comportamiento se explicó por ajustes fiscales aplicados desde el 1 de enero, cambios estacionales y variaciones en la oferta y la demanda. Aunque la inflación repuntó, se mantiene dentro del rango objetivo del Banco de México, un escenario que invita a informarse, comparar precios y tomar decisiones de consumo más conscientes para cuidar la economía familiar.
