El presidente de Estados Unidos aseguró que su país asumirá un papel temporal en Venezuela tras una intervención, con el argumento de garantizar estabilidad y una transición política controlada
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, afirmó que su gobierno asumirá de manera temporal la conducción de Venezuela, con el objetivo de encaminar al país sudamericano hacia una transición que calificó como segura y ordenada, luego de una intervención que, dijo, fue decisiva.
De acuerdo con sus declaraciones, la medida buscaría evitar un vacío de poder y garantizar que el proceso político posterior se desarrolle sin violencia. Trump señaló que la participación estadounidense sería limitada en el tiempo y estaría enfocada en sentar las bases para un nuevo gobierno.
El mandatario también advirtió que su administración está preparada para una segunda intervención si las condiciones lo requieren, aunque aseguró que la primera acción fue suficiente para avanzar hacia los objetivos planteados. Añadió que la prioridad es restablecer la estabilidad institucional y económica.
Las declaraciones generaron reacciones divididas en la comunidad internacional. Mientras algunos actores consideran que podría abrirse una oportunidad para un cambio político en Venezuela, otros gobiernos y organismos han expresado preocupación por una posible vulneración de la soberanía del país.
Hasta el momento, no se han dado a conocer detalles sobre la duración del control temporal ni sobre los mecanismos específicos para llevar a cabo la transición, por lo que se espera que en los próximos días se emita información adicional sobre el alcance de estas acciones.
