El Gobierno de México canceló oficialmente el programa de regularización de vehículos usados de procedencia extranjera, conocidos como autos “chocolate”, tras la publicación de un decreto en el Diario Oficial de la Federación (DOF) este 31 de diciembre.
El documento, firmado por la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo, abroga los acuerdos y disposiciones que permitían la importación definitiva de estos vehículos, incluyendo el decreto emitido en 2022 y todas sus modificaciones posteriores.
De acuerdo con el decreto, el programa solo permanecerá vigente hasta el 31 de diciembre de 2025, por lo que a partir del 1 de enero de 2026 ya no existirá base legal para continuar con la regularización bajo el esquema aplicado en los últimos años, sin contemplarse prórrogas automáticas.
La decisión genera incertidumbre entre miles de propietarios que no lograron concluir su trámite, principalmente en estados del norte y regiones fronterizas, donde el programa tuvo mayor alcance.
Según lo establecido por el Gobierno federal, la medida busca ordenar el marco legal de la importación vehicular, combatir prácticas irregulares, fortalecer la seguridad, proteger el medio ambiente y salvaguardar el patrimonio de las familias mexicanas. No obstante, diversos sectores anticipan posibles impactos sociales y económicos tras el cierre del programa.
Con esta publicación, se da por concluida una etapa clave en la política de regularización vehicular del país, abriendo un nuevo debate sobre el futuro de los vehículos que quedaron fuera del proceso.
