La Representación de la Pasión, Muerte y Resurrección de Cristo en Iztapalapa quedó oficialmente inscrita en la Lista Representativa del Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad, un logro que la posiciona entre las expresiones más valiosas del Patrimonio Vivo. Este reconocimiento subraya el papel de las comunidades en la preservación de conocimientos, creatividad y legado cultural.
El nombramiento marca una etapa renovada para esta tradición emblemática de la Ciudad de México al activar medidas de salvaguardia enfocadas en proteger su organización comunitaria, su memoria histórica y su sostenibilidad. Para la Unesco, esta celebración rebasa lo religioso y fortalece los derechos culturales y la cohesión social de manera profunda.
De acuerdo con el organismo internacional, la representación tiene como eje a los habitantes de los ocho barrios originarios, quienes participan activamente en cada fase. Con más de 180 años de historia, este ritual ha sido un espacio de transmisión de saberes simbólicos, espirituales, teatrales, artesanales y escenográficos mediante procesos familiares y colectivos que involucran a generaciones completas.
La tradición va mucho más allá del viacrucis anual. Detrás de cada escena existe una estructura comunitaria donde se entrelazan memoria territorial, capacidades actorales y oficios artesanales necesarios para crear vestuarios, escenografías y utilería. Estos conocimientos se heredan y fortalecen la identidad colectiva.
Con esta inscripción internacional se pondrá en marcha el plan de salvaguardia presentado por México, que contempla fortalecer la organización comunitaria, preservar la colección histórica de la representación y asegurar su continuidad. Además, busca consolidar al Comité Organizador de la Semana Santa en Iztapalapa como el órgano rector de esta celebración.
Durante el anuncio, la presidenta Claudia Sheinbaum reconoció el esfuerzo del comité organizador y de las autoridades capitalinas que acompañan esta tradición. Destacó el empeño comunitario que sostiene año con año una de las celebraciones más representativas del país. En la reunión del Comité Intergubernamental en Nueva Delhi, Edaly Quiroz destacó que la representación es un acto de unidad, fe y resiliencia que convoca a miles de personas.
Cada edición moviliza a los vecinos que transforman las calles de Iztapalapa en escenarios bíblicos para representar pasajes del Nuevo Testamento. Es la celebración de Semana Santa más multitudinaria de México y una de las mayores concentraciones religiosas de América Latina. En 2024 reunió a más de 1.4 millones de asistentes, y antes de la pandemia superaba los dos millones de personas.
