La más reciente lectura del Inegi refleja un mes complicado para la percepción económica de los hogares, con un retroceso que prende alertas pero también invita a seguir atentos a la evolución del país.
El indicador de confianza del consumidor cerró noviembre en 44.2 unidades después de caer 1.6 puntos, su nivel más bajo desde diciembre de 2022 y el descenso mensual más pronunciado en casi cuatro años. En la comparación anual se observó una baja de 3.5 puntos, con lo que se acumulan once meses consecutivos de retrocesos.
Analistas de Banco Base señalan que este comportamiento prolongado refleja un ánimo más cauteloso sobre la economía y el empleo en un periodo donde el consumo privado ya muestra señales de estancamiento. Este deterioro ha sido constante durante 2025 y marca un escenario más retador para los hogares.
La caída de noviembre fue generalizada entre los cinco componentes del indicador. La percepción sobre la situación del hogar frente a hace un año retrocedió y se ubicó en su punto más bajo desde octubre de 2023. También se debilitó la expectativa del hogar a futuro, que ya suma descensos en diez de los últimos once meses.
Las opiniones sobre la situación económica del país mostraron los retrocesos más marcados. Frente a hace un año se registró una caída de 2.29 puntos y en la comparación anual el desplome fue de 6.63 puntos, mientras que las expectativas a doce meses bajaron 2.39 puntos mensual y 8.20 anual, reflejando un ánimo más reservado rumbo al 2026.
