Las familias mexicanas están dispuestas a invertir más en obsequios navideños pese a la desaceleración económica. La tendencia apunta a menos regalos, pero de mayor valor, y a un uso creciente de tarjetas para financiar compras.
Las compras para esta temporada llegan con un aumento significativo en el presupuesto destinado a los regalos. De acuerdo con el estudio Navidad 2025 de Kantar, los consumidores planean gastar 15 por ciento más que el año pasado y asignar en promedio 6 mil 359 pesos para celebrar el 24 de diciembre. Aunque el consumo muestra estancamiento, la motivación por no dejar pasar la ocasión impulsa a muchas familias a recurrir a más formas de financiamiento.
Una parte clave de este incremento está ligada al uso de tarjetas de crédito. La consultora señala que las personas buscan aprovechar promociones de fin de año y modalidades como los meses sin intereses para evitar quedarse sin liquidez. Esta estrategia refleja un consumo más cauteloso, pero también el deseo de mantener la tradición de obsequiar algo significativo.
El estudio revela que 65 por ciento del presupuesto se destinará a regalos para familiares, 20 por ciento para amigos y 15 por ciento para compañeros de trabajo. Aunque se entregarán menos obsequios, estos serán de mayor valor. Kantar detalla que 31 por ciento de las compras se pagará con tarjeta de crédito, superando al efectivo y al débito, lo que muestra un cambio claro respecto al año pasado.
Las fechas preferidas para comprar también se diversifican. Un 26 por ciento lo hará en las primeras dos semanas de diciembre, mientras que otros adelantaron compras en noviembre o durante El Buen Fin. Los supermercados, tiendas departamentales y comercios especializados se posicionan como los principales puntos de compra para esta temporada.
En cuanto a los planes para la cena y convivencia, 89 por ciento de los mexicanos celebrará en casa propia o de un familiar, mientras que un pequeño porcentaje optará por viajar, salir a un restaurante o conectarse por videollamada. La navidad 2025 se perfila como una temporada de inversión moderada, compras más planeadas y un esfuerzo por mantener vivo el espíritu festivo aun en un entorno económico retador.
