El precio del kilo de tortilla superó los 30 pesos en varios estados del país —por ejemplo, en Sonora alcanza 34 pesos, en Baja California Sur 32 pesos, y en Guerrero, Colima o Veracruz ronda los 30.
Según la Alianza Nacional de Pequeños Comerciantes (ANPEC), estos incrementos se deben al alza en los costos de producción, insumos y transporte, factores que se han visto agravados por la actual presión inflacionaria.
El aumento afecta directamente el presupuesto de las familias, especialmente aquellas que consumen tortillas de maíz de forma habitual. Para muchos hogares, esto representa un ajuste difícil en su economía diaria.
Comerciantes advierten que es probable un nuevo aumento hacia enero 2026 si los precios de insumos siguen subiendo.
