El contenido de moda en redes suele inspirar, pero también revela desigualdades. Así ocurrió con Guillermo Herrera, estudiante potosino que comparte ideas de estilo y creatividad. Su trabajo fue minimizado cuando se viralizó una foto suya usando transporte público, lo que desató críticas sobre su apariencia, contexto y “falta de privilegios” para hablar de moda.
Guillermo respondió con autenticidad, reconociendo errores y defendiendo su derecho a expresarse: “La verdadera elegancia está en la autenticidad”, dijo. Tras compartir lo ocurrido, recibió apoyo de seguidores y creadores que se identificaron con él.
Entre ellos destacó Emiliano Medina, quien señaló directamente el problema: la falsa idea de que solo ciertos cuerpos o estratos sociales “merecen” espacios en la moda. Este caso expuso cómo el clasismo sigue influyendo en quién es validado y quién no en el mundo digital.
La moda no debería ser un club exclusivo, sino una forma de expresión accesible para cualquiera con creatividad y estilo propio.
