En México, menos de la mitad de los niños de tres años asiste al preescolar, a pesar de ser parte de la educación básica obligatoria, según la Constitución y la Ley General de Educación. La inscripción desde los tres años no siempre se cumple, y muchas familias esperan hasta los cuatro o cinco años para llevar a sus hijos a la escuela.
El preescolar es fundamental para el desarrollo emocional, social y académico de los niños. Ahí aprenden a convivir, expresarse, resolver problemas sencillos, estimular su creatividad y adquirir habilidades motrices. Expertos advierten que omitir esta etapa puede generar rezagos en lenguaje, socialización y adaptación, afectando el desempeño futuro en primaria y más allá.
