Una mujer identificada como Maricela Cervantes Cruz, integrante de una comunidad religiosa, falleció la madrugada del 22 de septiembre en una vivienda del fraccionamiento Las Brisas. Sin embargo, su esposo, Lorenzo, de nacionalidad colombiana, no notificó de inmediato a las autoridades, pues aseguró que mediante sus oraciones ella podría resucitar al tercer día, tal como —dijo— ocurrió con Jesús.
De acuerdo con el reporte oficial, la mujer llevaba meses enferma y postrada en cama. La madrugada del 22 de septiembre sufrió un infarto, pero su pareja no solicitó atención médica, argumentando que “no creen en doctores, solo en el milagro de Dios”. Fue hasta la tarde del día 23 cuando el hombre llamó al número de emergencias para reportar el deceso, tras haber pasado una noche con el cuerpo dentro de la vivienda.
El domicilio, ubicado en el número 400 de la calle Laguna de Montebello, había sido invadido por la pareja tres meses atrás y carecía de medidor de energía eléctrica. Vecinos señalaron que ahí se realizaban cultos religiosos en los que incluso participaban menores de edad, y denunciaron que los supuestos hijos de la pareja eran sometidos a ayunos, aunque hasta ahora se desconoce su paradero; trascendió que podrían ser originarios de Estados Unidos.
En la fachada del inmueble permanecen carteles con mensajes religiosos como: “Escuela de Profetas 1 Samuel 2:25” y “Jesús te ama y quiere salvar tu vida, arrepiéntete de tus pecados – Juan 3:16”.
En su perfil de Facebook, Maricela Cervantes compartía decenas de videos con predicaciones y mensajes sobre el Apocalipsis, asegurando recibir profecías. En una de sus publicaciones escribió:
“Me quedo con lo que Jesús me habló de Trump. Si Jesús habló que él sería instrumento para bendecir a los suyos y para juicio, lo será y punto. El que no crea pues ni modo. Tengamos cuidado no sea que Jesús te deseche a ti por hablar mal de alguien antes de tiempo”.
Vecinos mencionaron que la pareja decía ser originaria de Colombia, que habían estado en Monterrey y que planeaban trasladarse a otras ciudades para continuar con sus servicios religiosos.
El día del fallecimiento el esposo insistía en que “en dos o tres días Dios la iba a levantar y que por eso no había avisado antes”.
La Fiscalía General de Justicia del Estado continúa las diligencias correspondientes para determinar responsabilidades y esclarecer la situación legal de los menores presuntamente vinculados a la pareja.
