El cáncer de pene, aunque poco común, ha mostrado un aumento de casos en los últimos años y, de no tratarse a tiempo, puede provocar complicaciones graves, incluida la amputación parcial o total del miembro.
Se origina cuando las células del pene crecen de manera descontrolada y superan a las normales. Si el diagnóstico es temprano, existen altas probabilidades de recuperación mediante cirugía, radioterapia o quimioterapia. Sin embargo, la falta de atención o detección oportuna puede derivar en consecuencias más severas.
Tipos de cáncer de pene
* Carcinoma de células escamosas: el más común, suele originarse en el glande o el prepucio.
* Carcinoma de células basales: comienza en la capa inferior del epitelio y crece lentamente.
* Melanoma: afecta a las células que controlan el color de la piel y es una de las variantes más agresivas.
* Sarcoma: se desarrolla en el músculo o tejido conectivo y es poco frecuente.
Síntomas más comunes
El signo más evidente es la aparición de una úlcera que no cicatriza y que puede tener mal olor. Otros síntomas de alerta incluyen:
* Bultos.
* Cambios en la piel del pene.
* Llagas persistentes.
* Hinchazón.
* Secreciones anormales.
* Hemorragias.
* Factores de riesgo
Entre los principales se encuentran: no estar circuncidado, tener más de 60 años, higiene inadecuada, múltiples parejas sexuales y consumo excesivo de tabaco.
Un análisis publicado en 2022 por la revista JMIR de Salud Pública reveló un incremento de casos en al menos 43 países, con Uganda, Brasil y Tailandia entre las naciones más afectadas. Además, estimó que, de mantenerse la tendencia, para el 2050 los diagnósticos podrían aumentar hasta en un 70%.
Expertos señalan que el cáncer de pene es altamente prevenible. La higiene diaria adecuada y la atención médica temprana ante cualquier anomalía son factores clave para reducir el riesgo.
