¿Y si nunca llegamos a ser abuelos? El futuro de los baby boomers y generación X



En el Día del Abuelo surge una reflexión sobre un fenómeno social en crecimiento: las generaciones que podrían no llegar a ser abuelos. En México, cada vez más personas deciden no tener hijos, lo que transforma la idea de familia, la trascendencia y el papel de la vejez.

Antes, las familias mexicanas solían ser numerosas; hoy muchas parejas optan por tener un solo hijo o incluso ninguno. Este cambio, motivado por factores económicos, sociales y culturales, plantea un escenario inédito: que los baby boomers (1946-1964) y la generación X (1965-1980) se conviertan en las primeras que no lleguen a ser abuelos.

Mónica Amilpas, directora de la Unidad de Género FCPyS, explica que los jóvenes enfrentan largas jornadas laborales, competencia intensa y nuevas expectativas sociales, lo que lleva a muchos a posponer o rechazar la maternidad y paternidad. Esta decisión influye en la natalidad y en cómo se entiende la familia.

Tradicionalmente, los abuelos simbolizan sabiduría y apoyo. Pero si las nuevas generaciones no tienen hijos, esta figura podría diluirse y dar paso a personas mayores que construyen su vejez desde la autonomía y el autocuidado.

Con una población que envejece, México enfrentará desafíos en pensiones, cuidados y políticas públicas. Ya no se podrá asumir que los hijos sostendrán a los padres en la vejez. El Estado deberá garantizar una vejez digna con apoyo institucional.

Sin hijos ni nietos, muchos priorizan su bienestar, invierten en su salud o deciden adoptar. Otros prefieren destinar su patrimonio a causas sociales o a personas fuera de su familia biológica. También crece el fenómeno de los “perrijos” y “gatijos” como compañeros de vida, aunque especialistas advierten que no deben invisibilizarse los derechos de niñas y niños.

La tanatóloga Lilian Medina señala que es común sentir tristeza cuando no se cumple la expectativa de tener nietos. Validar estas emociones y buscar nuevas fuentes de propósito —como actividades, proyectos o vínculos comunitarios— ayuda a dar sentido a esta etapa.

¿Está México listo para este cambio?

El país aún vive una transición entre lo tradicional y lo emergente. Reconocer que no todas las personas tendrán hijos o nietos es fundamental para diseñar políticas públicas que atiendan a la infancia y a los adultos mayores.

El Día del Abuelo nos recuerda que la vejez no debe reducirse a la expectativa de ser abuelos. Las generaciones que no tendrán nietos están abriendo nuevas formas de vivir la edad adulta con independencia, autocuidado y vínculos distintos.

Deja un comentario