La Clave Única de Registro de Población (CURP) biométrica entrará en vigor a partir del 16 de octubre de 2025, de acuerdo con lo publicado en el Diario Oficial de la Federación (DOF). Esta nueva versión del documento de identidad oficial en México incorporará huellas dactilares, iris, firma y fotografía, lo que le dará mayor reconocimiento legal en instituciones como bancos, escuelas o museos, y servirá como apoyo en la identificación de personas desaparecidas.
Aunque será solicitada por instancias gubernamentales como identificación oficial y requisito para trámites, su uso no será obligatorio. La CURP biométrica será voluntaria, gratuita y gradual, disponible en más de 145 módulos del Registro Civil y a través de la app Llave MX.
Uno de los principales cuestionamientos es si la nueva CURP modificará su estructura alfanumérica. La respuesta es no: seguirá teniendo 18 caracteres, con la misma lógica de asignación establecida en el Instructivo Normativo.
Sin embargo, la letra “Ñ” no está reconocida dentro del código, por lo que se sustituirá por una “X”, como ya ocurre en la CURP tradicional.
Ejemplo: el apellido “Ñañez” se convierte en “Xaxez”.
La “X” también se utiliza en otros casos:
Cuando no existe segundo apellido.
Si un apellido no tiene vocal interna.
Para evitar palabras altisonantes.
Cuando los apellidos contienen caracteres especiales (guiones, apóstrofos, etc.).
Ejemplo
En el caso de Alamán Pérez Ricardo, nacido el 21 de marzo de 1963 en el Distrito Federal, su CURP se forma de la siguiente manera:
Primera letra y vocal interna del primer apellido: AA.
Primera letra del segundo apellido: P (o “X” si no hubiera).
Primera letra del nombre: R.
Fecha de nacimiento: 630321.
Sexo: H (hombre).
Entidad federativa: DF.
Consonantes internas del primer apellido, segundo apellido y nombre: LRC.
Carácter para evitar duplicados: 0.
Dígito asignado por el RENAPO.
En resumen, la CURP biométrica no cambia el código, solo el soporte.
