México se prepara para una reducción gradual de la jornada laboral de 48 a 40 horas semanales, según un plan propuesto por la Secretaría del Trabajo y Previsión Social (STPS), el cual será presentado formalmente el 1 de septiembre de 2025 ante el Congreso de la Unión.
El esquema busca elevar la calidad de vida de los trabajadores y ajustarse a estándares internacionales, evitando un cambio abrupto que pueda afectar a empresas e ingresos. La propuesta plantea un calendario de reducción progresiva:
2026: 46 horas semanales
2027: 44 horas
2028: 42 horas
2029: 41 horas
2030: 40 horas semanales
La STPS sugiere tres modelos de implementación: jornadas reducidas de lunes a sábado (6 h 40 min), semana laboral de cinco días con dos de descanso (8 h) o un esquema intensivo de cuatro días (10 h).
En el debate, la Confederación de Cámaras Nacionales de Comercio, Servicios y Turismo (Concanaco) ha solicitado que las 40 horas sean efectivas sin contar pausas, permitir acuerdos para mantener las 48 horas, deducciones fiscales del 100 % en nómina y exentar impuestos sobre horas extra, advirtiendo que un cambio inmediato podría representar un costo adicional de hasta $65,793 pesos por trabajador al año.
Por ahora, la reforma está pendiente de aprobación y se prevé que su discusión en el Congreso defina los mecanismos para su entrada en vigor a partir de 2026.
