La presidenta Claudia Sheinbaum afirmó que en el proceso de discusión de la reforma electoral “se va a escuchar a todos”, incluidas organizaciones civiles, académicos y ciudadanos. Sin embargo, el Diario Oficial de la Federación (DOF) aclara que solo los representantes del gobierno tendrán voz y voto en la comisión que elaborará dicha reforma.
Durante su conferencia matutina, Sheinbaum explicó que se busca una reforma “profunda” que represente al pueblo, no solo una reducción al financiamiento de partidos. La mandataria insistió en que los consejeros del INE podrán participar, pero sin formar parte formal de la comisión.
La creación de la Comisión Presidencial para la Reforma Electoral, encabezada por Pablo Gómez, ha generado reacciones encontradas. Entre los integrantes destacan perfiles cercanos al oficialismo como Rosa Icela Rodríguez, Ernestina Godoy y Arturo Zaldívar.
Por su parte, partidos de oposición como PAN, PRI y MC acusaron que Morena pretende controlar al Instituto Nacional Electoral (INE). Consideran que esta es la cuarta intentona de reformar el sistema electoral para beneficiar al oficialismo, como —afirman— ya ocurrió con otras reformas en justicia y telecomunicaciones.
Expertos como Benito Nacif, exconsejero del INE, advierten que la iniciativa debe construirse desde el consenso y no únicamente desde el Ejecutivo. Reconoció como acierto el anuncio público y la apertura al debate, pero criticó la falta de inclusión de partidos políticos en la comisión.
Aunque aún no se ha presentado formalmente ante el Congreso, Sheinbaum adelantó que, de aprobarse, la reforma entraría en vigor en 2030, año en que se renovará la presidencia de la República.
