La inflación en México volvió a dar señales de desaceleración. Según datos publicados este jueves 24 de julio, por el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi), la inflación general anual se ubicó en 3.55% durante la primera quincena de julio, por debajo de lo estimado por analistas.
Este nivel representa la segunda mejor cifra registrada desde enero y fortalece las expectativas de un posible ajuste gradual en la política monetaria del país.
Además, la inflación subyacente, que excluye los bienes y servicios con precios más volátiles y es clave para entender la tendencia inflacionaria, descendió a 4.25%, también por debajo de las previsiones del mercado que esperaban un repunte a 4.31%.
Los productos con mayores aumentos fueron el huevo, el transporte aéreo, las loncherías y la vivienda propia, mientras que los precios del pollo, la uva y los pañales registraron caídas.
En conferencia de prensa, la presidenta Claudia Sheinbaum celebró la baja inflacionaria y destacó la reducción en los precios de productos cárnicos.
«¿Ven que decíamos que había tres productos que estaban pegándole a la inflación el mes pasado? La carne de res, de cerdo y de pollo ya están regresando a su precio. Es una reducción importante», afirmó.
La mandataria agregó que esta tendencia podría abrir la puerta para una reducción sostenida en las tasas de interés, lo que, en su opinión, incentivará una mayor inversión en el país.
La próxima reunión del Banco de México (Banxico) está programada para el 7 de agosto, y estas cifras inflacionarias podrían influir en su decisión sobre la tasa de interés. Actualmente, Banxico mantiene su objetivo inflacionario en 3% ±1 punto porcentual.
En junio, la institución redujo la tasa interbancaria a 8%, en una decisión dividida donde el subgobernador Jonathan Heath votó por mantenerla sin cambios. Desde principios de 2024, Banxico ha bajado su tasa en 325 puntos base, tras haber alcanzado su máximo histórico de 11.25%.
Los analistas esperan ahora que el banco central adopte un enfoque más gradual en futuros recortes, considerando la evolución del panorama económico.
