Para fortalecer la seguridad en trámites oficiales y mejorar el acceso a servicios públicos, el Gobierno de México implementará un nuevo formato de la CURP que incluirá datos biométricos. Esta medida busca agilizar procesos, evitar fraudes y conectar de forma más eficiente las bases de datos gubernamentales.
La CURP biométrica será obligatoria a partir de febrero de 2026, y sustituirá al documento actual en gestiones como atención médica, trámites escolares, bancarios e inscripciones a programas sociales.
El nuevo documento integrará fotografía reciente, huellas dactilares y firma digital, además de los datos personales tradicionales como nombre completo, fecha de nacimiento y entidad federativa.
Su implementación será gradual en tres fases:
Etapa 1: prueba piloto desde el 4 de julio de 2025 en módulos de la Ciudad de México y Estado de México.
Etapa 2: expansión nacional desde enero de 2026, con módulos en todo el país.
Etapa 3: entrada en vigor obligatoria a partir de febrero de 2026.
El trámite será presencial, gratuito y obligatorio para todas las edades, en módulos autorizados por el Registro Civil. Los requisitos incluyen una identificación oficial vigente, CURP certificada, correo electrónico activo y, para menores de edad, la CURP del tutor legal.
Con esta medida, México busca una mayor seguridad en la verificación de identidad y facilitar el acceso a servicios esenciales sin necesidad de múltiples documentos.
