Un estudio publicado en Frontiers in Psychology sugiere que comer queso antes de dormir podría estar relacionado con sueños vívidos o incluso pesadillas. La investigación, dirigida por el Dr. Patrick McNamara de la Universidad de Boston, analizó los hábitos de sueño y alimentación nocturna de más de 300 personas. Los resultados muestran que los quesos curados o fermentados, como el cheddar o el azul, podrían alterar el sueño REM por sus compuestos bioactivos, especialmente en personas sensibles al estrés.
Aunque no hay una relación causal definitiva, el estudio respalda la creencia popular de que el queso influye en los sueños. Si experimentas pesadillas frecuentes, tal vez convenga evitar estos productos antes de dormir.
