La sigla LGBTTTIQ+ representa la diversidad de orientaciones sexuales, identidades y expresiones de género. Cada letra visibiliza a un grupo dentro de la comunidad y su inclusión es una forma de reconocer sus luchas y su derecho a existir con orgullo. Aquí te explicamos qué significa cada una:
L – Lesbiana: Mujeres que se sienten atraídas afectiva y/o sexualmente por otras mujeres.
G – Gay: Hombres que se sienten atraídos por otros hombres. A veces se usa también para referirse a personas homosexuales en general.
B – Bisexual: Personas que sienten atracción por más de un género (no necesariamente al mismo tiempo ni de la misma forma).
T – Transgénero: Personas cuya identidad de género no corresponde con el sexo asignado al nacer.
T – Transexual: Personas que han realizado (o desean realizar) una transición médica y/o legal para adecuar su cuerpo a su identidad de género.
T – Travesti: En algunos países de Latinoamérica, se refiere a personas asignadas hombres al nacer que adoptan una expresión de género femenina, ya sea de manera temporal o permanente.
I – Intersexual: Personas que nacen con características sexuales (genéticas, hormonales o anatómicas) que no se ajustan a las definiciones tradicionales de “masculino” o “femenino”.
Q – Queer: Término inclusivo que abarca diversas identidades sexuales y de género que no encajan en categorías convencionales. También puede implicar una postura política de resistencia.
+– Más: Representa a todas las identidades y orientaciones que no están explícitamente mencionadas, como asexuales, pansexuales, no binaries, demisexuales, entre otras.
¿Por qué es importante usar la sigla completa?
Porque visibiliza a grupos históricamente excluidos incluso dentro de la misma comunidad. Nombrar es reconocer, y reconocer es respetar.
