El fenómeno detrás de las lluvias de verano en el norte y centro de México
Durante el verano, el noroeste de México experimenta intensas lluvias que muchas veces se extienden hacia el centro del país. Este patrón se debe al monzón mexicano, también conocido como monzón de Norteamérica, un fenómeno que ocurre entre finales de junio y mediados de septiembre, aunque puede variar cada año.
El monzón es causado por un cambio en la dirección de los vientos, el continente se calienta más rápido que el océano, generando una baja presión sobre la tierra que atrae aire húmedo del mar. Este aire asciende, se enfría y forma nubes de tormenta, generando lluvias fuertes, especialmente por las tardes y noches.
En 2025, el monzón inició el 19 de junio y se prevé que continúe hasta septiembre. Este fenómeno aporta entre el 60 y el 80 % de las precipitaciones anuales en estados como Sonora, Chihuahua, Durango y Sinaloa, ayudando a mitigar la sequía y recargar presas y mantos acuíferos. No obstante, también puede provocar inundaciones y deslaves.
Además, cuando interactúa con otros sistemas como ciclones o canales de baja presión, puede extender sus efectos hasta el centro del país, intensificando lluvias en estados como Ciudad de México, Estado de México, Puebla e Hidalgo.
El cambio climático y fenómenos como El Niño y La Niña influyen en la duración e intensidad del monzón. Expertos advierten que, hacia finales del siglo XXI, podría disminuir hasta un 40 %.
