El país hará historia al votar por jueces en un proceso inédito que divide opiniones
Por primera vez en el mundo, México celebrará este domingo 1 de junio una elección judicial masiva por voto popular. Se renovarán 881 cargos judiciales federales y 1,800 locales en una jornada que promete marcar un antes y un después en el sistema de justicia nacional.
Impulsada por la reforma constitucional del expresidente Andrés Manuel López Obrador y respaldada por la presidenta Claudia Sheinbaum, esta elección tiene como objetivo —según el gobierno— combatir la corrupción y democratizar el Poder Judicial.
Sin embargo, la iniciativa ha despertado críticas, inquietudes legales y un fuerte debate nacional, en un país donde la impunidad alcanza el 94%, según cifras oficiales.
¿Qué se vota?
Los cargos a elegir este 1 de junio incluyen:
9 ministros de la Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN)
17 magistrados del Tribunal Electoral
5 miembros del nuevo Tribunal de Disciplina Judicial
386 jueces de distrito
464 magistrados de circuito
1,800 jueces locales
Una segunda etapa del proceso está programada para 2027, cuando se renovarán más de 4,000 jueces adicionales.
¿Cómo se eligieron los candidatos?
A diferencia de las elecciones tradicionales en México:
No participan partidos políticos
No hay financiamiento público ni privado permitido
La mayoría de aspirantes hicieron campañas por redes sociales
Los perfiles fueron seleccionados por comités con representantes del Ejecutivo, Legislativo y Judicial.
Requisitos para postularse:
Licenciatura en Derecho
Promedio mínimo de 8
Buena reputación
No contar con antecedentes penales
Los elegidos ocuparán su cargo por nueve años, con posibilidad de reelección.
¿Por qué es polémico?
El gobierno sostiene que el Poder Judicial ha sido cómplice de las élites y ha frenado reformas clave. La elección directa, según el oficialismo, permitirá a los ciudadanos tomar el control del sistema judicial.
Pero la oposición y asociaciones como JUFED (Jueces y Magistrados Federales) advierten que esta medida:
Podría debilitar la independencia judicial
Abre la puerta a la influencia política o criminal
Carece de mecanismos técnicos rigurosos para evaluar a los candidatos
La organización Equis Justicia criticó la falta de criterios claros y alertó sobre una posible “parálisis judicial” temporal, lo que afectaría directamente a las víctimas y grupos vulnerables.
Además, JUFED denunció que en la lista oficial hay aspirantes con antecedentes penales o vínculos con el crimen organizado.
Aunque este proceso es único por su escala, hay antecedentes internacionales:
En Bolivia, miembros de cortes supremas son electos por voto popular.
En EE. UU. y Suiza, algunos jueces locales también son elegidos por votación.
No obstante, expertos subrayan que el contexto mexicano —marcado por la violencia, impunidad y concentración de poder— hace más riesgosa esta transición.
La elección judicial del 1 de junio no solo representa un hito para México, sino también un experimento sin precedentes en el mundo. Para unos, es un paso valiente hacia la transparencia; para otros, una amenaza latente a la autonomía judicial.
Lo cierto es que, gane quien gane, el país entra a un terreno desconocido que definirá el rumbo de la justicia en los próximos años.
