El reconocido medio británico The Economist ha encendido las alarmas al advertir que México podría convertirse en el único país del mundo en elegir a todos sus jueces mediante voto popular, una propuesta impulsada por el actual gobierno federal y respaldada por sectores del oficialismo. Según el semanario, esta reforma representa una amenaza directa para la justicia, la democracia y la estabilidad económica del país.
En un artículo reciente, The Economist calificó la iniciativa como una “pésima idea” que pondría en riesgo la imparcialidad del Poder Judicial. “Los jueces no deben responder a votantes ni a partidos, sino a la ley. Convertir su elección en una contienda política abre la puerta al populismo judicial y debilita la división de poderes”, señala el texto.
El análisis también subraya que este modelo no tiene precedentes en otros países democráticos y que, de concretarse, México quedaría aislado en el manejo de su sistema de justicia. Además, advierte que la incertidumbre institucional podría espantar inversiones, frenar el crecimiento económico y afectar el Estado de derecho.
La reforma ha generado intensos debates en el país. Mientras el gobierno argumenta que se trata de una medida para democratizar el Poder Judicial y combatir la corrupción, diversas voces del ámbito jurídico, académico y empresarial han expresado su preocupación por la posible politización de la justicia.

