Entre celebración y abandono, así la niñez en México



En México, hay 36.2 millones de niñas y niños de entre 0 y 17 años, lo que representa el 28% de la población total, según datos del INEGI. Esta cifra refleja el potencial de una nación joven, pero también evidencia la gran responsabilidad que tiene el país para garantizar el bienestar de su infancia. Lamentablemente, en pleno 2025, hay poco que celebrar y mucho que atender.

«Infancia es destino», dice el dicho popular, y es una verdad que compromete no solo a las familias y cuidadores, sino también al Estado. A pesar de los esfuerzos, millones de niñas y niños viven en condiciones de desigualdad, sin acceso pleno a educación, salud, vivienda digna ni protección contra el trabajo infantil.

El Día del Niño, que se celebra cada 30 de abril desde 1924, debería ser una oportunidad para reflexionar y actuar, más allá de regalos o festivales. Aunque la ONU conmemora el 20 de noviembre como el Día Universal del Niño, México mantiene su propia fecha para visibilizar a este grupo vulnerable. Sin embargo, los retos siguen siendo enormes.

Casi un 15% de los menores no asiste a la escuela, el 30% vive en zonas rurales, y solo una tercera parte vive con ambos padres. Conforme avanzan en edad, aumenta el número de adolescentes que ya no viven con ninguno de sus progenitores. Además, 3.7 millones de niños han sido víctimas del trabajo infantil entre 2015 y 2022, afectando sobre todo a varones en sectores como el agropecuario, comercio y servicios.

La media nacional de trabajo infantil alcanza el 13%, con estados donde esta práctica supera ampliamente ese porcentaje. Las ocupaciones no permitidas, muchas veces peligrosas y sin derechos laborales, siguen siendo parte del día a día de miles de infantes.

México necesita políticas públicas contundentes, enfocadas en erradicar estas brechas. El Día del Niño no puede ser solo una fecha simbólica, sino un llamado urgente a priorizar a la niñez en la agenda nacional. Solo así podremos hablar, algún día, de un país donde la infancia sea realmente celebrada y protegida.

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