Cuando se habla de prepararse para una emergencia como un sismo, incendio o inundación, la mayoría piensa en alimentos, agua o documentos personales. Sin embargo, el Instituto de Seguridad y Servicios Sociales de los Trabajadores del Estado (ISSSTE) ha recordado recientemente que no debemos olvidar a nuestros animales de compañía.
El ISSSTE enfatiza que las mascotas también forman parte de la familia y, por lo tanto, deben estar contempladas en cualquier plan de protección civil. Para ello, recomienda contar con una mochila de emergencia exclusiva para cada mascota, lista para usar en caso de evacuación.
¿Qué debe contener esta mochila?
La mochila debe ser ligera, resistente al agua y de fácil transporte. Estos son los elementos básicos recomendados:
Comida para tres días, dividida en porciones individuales o sobres, junto con un plato plegable.
Botella de agua y recipiente portátil para beber.
Correa, arnés o pechera y bozal, fundamentales si deben interactuar con otras personas o animales.
Medicamentos actuales, con instrucciones y jeringas si se requieren.
Documentación actualizada: cartilla de vacunación, identificación, registro de chip y contactos del responsable.
Toallitas húmedas, bolsas para desechos y una manta o prenda con el olor del dueño, que ayude a calmar al animal.
Fotografía reciente de la mascota para facilitar su localización en caso de extravío.
Como elementos adicionales, el ISSSTE sugiere incluir una linterna pequeña, silbato y una lista de contactos de veterinarios o refugios de emergencia.
Prevención que salva vidas
Durante una emergencia, las mascotas pueden asustarse, esconderse o incluso huir. Por ello, contar con este kit no solo protege su bienestar, sino que también facilita el trabajo de rescate y el acceso a refugios temporales, donde muchas veces exigen comprobantes de vacunación o control del animal.
Además, se recomienda revisar y actualizar el contenido del kit cada seis meses, cambiando alimentos, agua o medicamentos, y adaptándolo según la edad o necesidades médicas del animal.
Preparar esta mochila es más que una medida preventiva: es un acto de responsabilidad y amor. Porque cuando se trata de proteger a quienes más queremos, nuestros peludos también cuentan.
