Lo que parecía un evento oficial y de gran impacto terminó en un escándalo. El pasado 18 de marzo, el Gobierno de Nezahualcóyotl celebró la Firma de Compromiso de Cultura de Paz con la presencia de Brenda Gómez Lara, supuesta Embajadora Mensajera de Paz, ONU, 2030. Sin embargo, días después, ONU Mujeres desmintió cualquier vínculo con ella.
El evento fue encabezado por el alcalde Adolfo Cerqueda, quien incluso dio un discurso y se tomó fotos con la presunta embajadora. La ceremonia fue difundida en redes sociales con orgullo, pero esto llamó la atención de ONU Mujeres, que rápidamente desmintió su autenticidad.
En un comunicado, la organización alertó sobre el uso fraudulento de su nombre y logotipos, y advirtió a la ciudadanía sobre el peligro de caer en engaños similares.
Tras el escándalo, el gobierno municipal lamentó lo sucedido y prometió reforzar sus verificaciones para evitar situaciones similares en el futuro. «Estamos ya en contacto con ONU Mujeres para aclarar la situación», aseguraron.
Mientras tanto, Brenda Gómez Lara desapareció de redes sociales, pero en Internet aún circulan pruebas de otros eventos en los que se presentó como embajadora, incluso apareciendo en portadas de revistas y entrevistas donde aseguraba trabajar con la ONU.
Este caso recuerda a Marilyn Cote, la falsa psicóloga que engañó a cientos con credenciales inexistentes. Situaciones como estas dejan en evidencia la necesidad de una mayor verificación en los eventos oficiales, especialmente cuando se trata de figuras públicas que representan organismos internacionales.
