Cada 21 de marzo, México conmemora el natalicio de Benito Juárez, una de las figuras más emblemáticas de su historia. Nacido en 1806 en San Pablo Guelatao, Oaxaca, Juárez se convirtió en el primer presidente indígena del país y un símbolo de la lucha por la justicia, la educación y la soberanía nacional.
Benito Juárez nació en el seno de una familia zapoteca. Huérfano desde niño, trabajó arduamente hasta llegar a la universidad, donde estudió Derecho. Su vocación por la política lo llevó a desempeñar distintos cargos, desde gobernador de Oaxaca hasta presidente de México.
Como presidente, Juárez impulsó las Leyes de Reforma, que separaron la Iglesia del Estado y promovieron la educación laica. También lideró la resistencia contra la intervención francesa, restaurando la República tras el Segundo Imperio Mexicano.
Juárez dejó una huella imborrable con su célebre frase:
«Entre los individuos, como entre las naciones, el respeto al derecho ajeno es la paz.»
Su natalicio es una fecha para reflexionar sobre los valores de justicia, igualdad y perseverancia que él representó. A más de un siglo de su muerte, su legado sigue vigente en la construcción de un México más democrático e incluyente.
