Ingredientes:
500 g de harina de trigo (aproximadamente 4 tazas)
10 g de sal (1 cucharadita)
10 g de azúcar (1 cucharadita)
7 g de levadura seca (1 sobre)
300 ml de agua tibia (aproximadamente 1 1/4 tazas)
30 ml de aceite de oliva (2 cucharadas)
Instrucciones:
1. Activar la levadura
En un recipiente pequeño, mezcla el agua tibia con el azúcar y la levadura. Deja reposar durante 10 minutos hasta que se forme espuma en la superficie. Esto indica que la levadura está activa.
2. Mezclar los ingredientes secos
En un tazón grande, combina la harina y la sal.
3. Formar la masa
Haz un hueco en el centro de la mezcla de harina y vierte la levadura activada y el aceite de oliva. Mezcla con una cuchara o con las manos hasta formar una masa pegajosa.
4. Amasar
Espolvorea un poco de harina en una superficie limpia y amasa la masa durante 8-10 minutos hasta que esté suave y elástica.
5. Primera fermentación
Coloca la masa en un recipiente ligeramente engrasado y cúbrelo con un paño húmedo o plástico. Deja reposar en un lugar cálido durante 1 hora o hasta que la masa duplique su tamaño.
6. Formar el pan
Una vez fermentada, desinfla la masa suavemente y forma un pan (redondo o alargado). Colócalo en una bandeja con papel para hornear.
7. Segunda fermentación
Cubre el pan y deja reposar durante 30 minutos más. Mientras tanto, precalienta el horno a 200 °C (390 °F).
8. Hornear
Hornea el pan durante 25-30 minutos o hasta que esté dorado y al golpear la base suene hueco.
9. Enfriar y disfrutar
Retira el pan del horno y deja enfriar sobre una rejilla antes de cortarlo.
¡Disfruta de tu pan casero con mantequilla, mermelada o cualquier acompañamiento de tu preferencia!
