El pasado 11 de septiembre, Etiopía dio la bienvenida a un nuevo año con celebraciones que contrastaron con los desafíos actuales de la nación, como el alza de precios y la crisis alimentaria en el norte. Este momento marca una tradición única que destaca a Etiopía en el mundo. Aquí te presentamos cinco datos fascinantes sobre su calendario y patrimonio cultural.
1. Un año de 13 meses
En Etiopía, el calendario tiene 13 meses: 12 de ellos con 30 días cada uno y un mes adicional de cinco o seis días, dependiendo de si es año bisiesto. Además, el país vive siete años y ocho meses detrás del calendario gregoriano.
Este desfase proviene de una diferencia en la fecha del nacimiento de Jesucristo, ya que la Iglesia ortodoxa etíope no adoptó las modificaciones hechas por la Iglesia católica en el siglo VI. El año nuevo cae el 11 o 12 de septiembre, según el calendario occidental.
Incluso la medición del tiempo es distinta: el día se divide en dos periodos de 12 horas, comenzando a las 06:00. Por ello, las 10:00 en hora internacional corresponden a las 16:00 en Etiopía.
2. Nunca fue colonizado
Etiopía es el único país africano que jamás fue colonizado formalmente. Aunque Italia intentó conquistarla a finales del siglo XIX, fue derrotada en la Batalla de Adwa en 1896. Décadas después, Benito Mussolini ocupó el país por cinco años, pero no logró someterlo completamente.
La resistencia de Etiopía inspiró movimientos de liberación africanos, y el emperador Haile Selassie jugó un papel clave en la creación de la Organización de la Unidad Africana (hoy Unión Africana), cuya sede está en Adís Abeba.
3. Los rastafaris veneran a Haile Selassie
El emperador Haile Selassie es considerado un dios por el movimiento rastafari, que se originó en Jamaica. Esta creencia fue impulsada por la coronación de Selassie en 1930, vista como el cumplimiento de una profecía de Marcus Garvey.
El reggae, liderado por Bob Marley, popularizó este movimiento. Incluso una comunidad rastafari vive en tierras que Selassie otorgó en Shashamene.
Etiopía sigue siendo un país único, no solo por su calendario y tradiciones, sino también por su legado de resistencia y conexión profunda con la historia africana y mundial.
