Este viernes 20 de diciembre marca el cierre definitivo de Sistema de Arneses K&S en Matehuala, una maquiladora que durante años fue uno de los principales generadores de empleo en la región. La empresa ha decidido trasladar su producción a sus plantas en Aguascalientes y otras entidades, dejando a cientos de trabajadores sin fuente de ingreso y generando incertidumbre en la economía local.
La clausura de operaciones se había anticipado desde meses atrás, cuando comenzaron a reducirse las rutas para trabajadores foráneos, bajo el argumento de buscar una plantilla exclusivamente local. Sin embargo, la visita de personal administrativo de Aguascalientes a principios de diciembre confirmó lo que ya era un rumor constante: el cierre definitivo de la planta en Matehuala.
En las semanas previas al cierre, los empleados enfrentaron paros técnicos y posteriormente fueron llamados a firmar su finiquito. El grupo final de cerca de 190 trabajadores concluye oficialmente sus labores este viernes, sumándose a los cientos de operadores que ya habían salido de la empresa en meses anteriores.
El edificio que ocupaba Sistema de Arneses K&S quedará vacío y disponible para futuros proyectos. Aunque el contrato de arrendamiento vigente expira en marzo de 2025, se espera que una nueva empresa tome el control antes de esa fecha, brindando una esperanza para la generación de nuevos empleos en la región del Altiplano Potosino.
El impacto del cierre ha sido significativo, no solo para los empleados despedidos, sino también para sus familias y la comunidad local. Muchos exempleados esperan ser reubicados en empresas de la zona industrial, mientras otros buscarán nuevos retos laborales.
Alma Martínez, representante del sindicato CTM, señaló que están trabajando para que una parte de los exempleados pueda integrarse a Draexlmaier, otra maquiladora de la región que tiene operaciones similares a las de Arneses. Mientras tanto, cientos de familias comienzan un nuevo capítulo en busca de oportunidades laborales que les permitan superar este difícil momento.
El cierre de Sistema de Arneses K&S representa un golpe significativo para la economía de Matehuala, dejando un vacío tanto en el ámbito laboral como en el industrial. Sin embargo, también plantea el desafío y la oportunidad de reactivar el desarrollo económico en la región mediante la atracción de nuevas empresas y la creación de empleos que permitan a las familias afectadas recuperar su estabilidad.
