El 12 de agosto celebramos el Día Internacional de la Juventud, una fecha promovida por la ONU que busca conseguir la participación de los jóvenes en todos los ámbitos de la sociedad, para solucionar los desafíos a los que la juventud se enfrenta cada día.
Actualmente tenemos la población juvenil más grande de la historia. Según datos de la ONU, en el mundo hay unos 1.800 millones de jóvenes con edades comprendidas entre 10 y 24 años. Y se trata de un colectivo frágil que hay que proteger, pero a su vez, con un gran potencial.
Muchos de ellos viven en zonas de conflicto. Otros se encuentran en dificultades para el acceso al mercado laboral o a la vivienda. No es fácil para ellos participar en política ni en grupos de influencia social, lo cual les dificulta poder luchar por una sociedad más justa para desarrollarse como personas plenas.
Los jóvenes hacen verdaderas contribuciones en este proceso transformador, ya que aprovechan la tecnología para crear soluciones sostenibles para los desafíos más urgentes de nuestro mundo. Las tecnologías como los dispositivos móviles, las plataformas digitales y las innovaciones emergentes como la inteligencia artificial desempeñan un papel crucial en el avance de los ODS.
