El 26 de junio se celebra el Día Mundial de la Refrigeración, un proceso termodinámico indispensable para la mejora de la calidad de vida de las personas, destacando su amplia contribución en las economías de las naciones en el marco de la pandemia por COVID-19 y el cambio climático a nivel mundial.
Con la celebración de esta efeméride se conmemora a individuos, grupos profesionales, asociaciones y las tecnologías responsables de mantener objetos y entornos con temperatura controlada. Este Día Mundial cuenta con el apoyo del Programa de las Naciones Unidas para el Medioambiente (PNUMA).
La refrigeración es un proceso termodinámico a través del cual se extrae la energía térmica de elementos sólidos y fluidos para disminuir su temperatura, mediante la utilización de fluidos denominados refrigerantes.
Constituye una de las aplicaciones más relevantes en la industria de alimentos, permitiendo prolongar su conservación y ralentizar la proliferación de bacterias. La refrigeración tiene un alto impacto en sectores clave de la economía, contribuyendo a la protección del medio ambiente, mejoramiento de la calidad de vida y mayor confort, con el menor consumo de energía posible, entre otros beneficios
